Reflexiones (y decepciones) tras la última #mareablanca

Durante estos últimos 3 meses se han producido en Madrid varias manifestaciones en defensa de la Sanidad Pública conocidas como “mareas blancas”. Personalmente, he intentado acudir a todas ellas, y en las que no he podido estar físicamente por las características propias de nuestra profesión, he intentado apoyarlas desde donde estuviera. Sin embargo, todo tiene un final, y creo que está última #mareablanca del pasado día 17 de febrero, será la última, al menos en lo que a mi me atañe. Razones para apoyarlas las había, y las hay, pero también hay motivos que me han llevado a esta decisión, e intentaré resumirlos:

• Yo no quiero una gestión vendida a empresas privadas como pago a oscuros motivos, que me considere tan solo parte del material del hospital que compran. Que no se valore el esfuerzo y dedicación de los profesionales sino como una parte más del decorado. Que sólo pretenda cumplir con unos números sin permitir ni fomentar el desarrollo individual y colectivo que redunde en la mejora de la atención prestada.

• Pero tampoco quiero una gestión de la Sanidad en manos del político de turno, con nombramientos de responsables “a dedo” por el único argumento de poseer un carné del partido gobernante. Gestores mediocres, y muchas veces cobardes, que no se atreven a afrontar los problemas y las bolsas de ineficiencia existentes en nuestros hospitales madrileños. Gestores que cambiarán en cuanto cambie el gobierno de la CAM pero que seguirán siendo simples colocados por su filiación política como único aval.

• Ni quiero que todo este movimiento quede tan solo en la defensa de un modelo caduco y podrido en gran medida, en intentar a toda costa mantener un statu quo como el actual, basado en una combinación de burocracia y gerontocracia, que desprecia la meritocracia y se empeña en mantener un sistema de castas entre los médicos, primando la antigüedad sobre el trabajo, esfuerzo e interés que demuestran muchos médicos en su labor diaria.

• Y por supuesto, no quiero que una indignación justa y con una fuerte base de sustentación sea parasitada y capitalizada por políticos y sindicalistas, como sucedió el pasado día 17 de febrero, cuando representantes de Izquierda Unida, UGT o CC.OO. aparecieron en todas las televisiones como los “grandes defensores de la Sanidad Pública”

Entre estos dos extremos hay, en mi opinión, un vasto territorio en el que construir alternativas de futuro, que garanticen el sostenimiento de una Sanidad Pública Universal pero que valoren en su justa medida el esfuerzo individual y colectivo. Que aprecien al válido y desprecien y aparten al mediocre. Y, desgraciadamente, no estamos siendo capaces de plantear estas alternativas. No comparto la opinión de que la solución vayan a venir por pasear los domingos de Cibeles a Sol, ni por decir simplemente que no queremos este plan ni, por supuesto, por alguna ideas tan peculiares como las propuestas por el grupo de los “600 Jefes de Servicio”. Gritamos mucho pero no intentamos construir de manera sensata un modelo que aproveche lo bueno, que existe, del actual sistema pero que lo mejore y optimice eliminando todas las enormes bolsas de ineficiencia que lo lastran. Es necesario un cambio radical de modelo, fundamentado en la profesionalización de la gestión a todos los niveles, en la meritocracia como base de desarrollo y, probablemente, en la laboralización del personal.

Personalmente, no pienso dejar de pelear por alternativas y posibilidades veraces y sensatas para el cambio. Porque hay que cambiar, por supuesto que sí, pero a mejor.

Y tenemos que hacerlo nosotros, o nos lo harán otros.

“Change is the law of life. And those who look only to the past or present are certain to miss the future”

John F. Kennedy (1917-1963)

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6 pensamientos en “Reflexiones (y decepciones) tras la última #mareablanca

  1. Reblogged this on amaneciendodespierta and commented:
    En mi último post, Sanidad… y Candela Peña os comentaba que no era la persona indicada para juzgar los recortes. Hoy he leído esta reflexión sensata, sosegada y, sobre todo, muy coherente que quiero compartir con vosotros. Os recomiendo su lectura.

  2. Si es que realmente da lo mismo la Gestión Estatal que Gestión Privada, si luego no hay Cuentas Públicas para que el ciudadano sepa donde va a parar cada céntimo de euro, y luego por su puesto el Cumplimiento Integro de la Ley con Penas ejemplares hacia los corruptos, que desgraciadamente muchos de ellos sen encuentran en La Sanidad. Y como digo esto se puede aplicar también a la Educación, donde las Universidades Públicas son otros grandes focos de corrupción y manipulación.

  3. Pingback: Revista de Prensa LVDH 25/02/13: La Comunidad de Madrid gasta cada vez más dinero en antender pacientes en hospitales privados « LA VOZ DEL HULP

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